Hablar bien ante un grupo de personas es una ciencia-arte que puede aprenderse. Comunicar el mensaje con claridad y en forma convincente, es necesario en la vida laboral y social. La oratoria tiene algunos fundamentos que son cruciales para el éxito.
Estos fundamentos los he aprendido en la práctica personal de la oratoria, así como de la observación de toda clase de oradores. El manejo de estos fundamentos me ha permitido exponer mis pensamientos, proyectos e ideas, cada vez mejor. Recordemos que la práctica bien dirigida hace al maestro.
El primer fundamento es ser original, natural. Consiste en expresar nuestro mensaje tal como si estuviéramos platicando con una persona cara a cara. De esta manera evitamos ofrecer una imagen “artificial” o precocinada al auditorio. El mensaje fluye así espontáneo, libre, auténtico, a través de nuestra personalidad. La gente aprecia lo natural. Y la fuerza de ese río de información fresco y propio inundará a los oyentes, refrescándoles y saciando su sed. Recuerda, no intentes copiar ni a los mas brillantes oradores. Se tu mismo.
El segundo es hacer nuestro el conocimiento que queremos transmitir. Esto es, para hablar con seguridad y aplomo es crucial ser competente en el tema a exponer. Y en la oratoria ser competente significa que la información que queremos comunicar ya es parte de nuestro ser. está entretejida en cada célula. Comemos y dormimos con ella. Es parte de nosotros. De este modo el mensaje sale a borbotones de nuestro corazón: es bombeado con fuerza, donde cada palabra, cada gesto, cada giro del lenguaje, palpita con la certeza del conocimiento vivido. Cuando con cada palabra entregas parte de tu vida, la gente te seguirá. Nada brinda mas aplomo que el conocimiento. Y como resultado te conviertes en un orador competente.
EL tercer fundamento es dar el mensaje de acuerdo al tipo de auditorio. Establecer puentes con la gente para comunicar el mensaje, requiere conocer a los oyentes. Sin puentes no hay manera de entregar mensajes. Y hacer un puente implica unir los dos lados: tu lado, el que tiene una mercancía que pasar; y el lado de tus oyentes. Para llegar a estos debes construir un puente, enlazarte con ellos, y de esta manera tus mercancías llegarán a ellos. Conoce a la gente, háblales en su lenguaje, adapta tus métodos de comunicación a su estilo y cultura de vida. En otras palabras, ponte en sus zapatos.
El cuarto fundamento es dominar el lenguaje y las leyes de la comunicación. Exprésate en forma sencilla pero correcta. Que la gente perciba que sabes hablar, que manejas tu idioma, que te has preparado arduamente para expresarte apropiadamente. Y aprende a comunicarte con efectividad utilizando las herramientas de la comunicación que estaremos compartiendo contigo a través de este curso.
El quinto fundamento consiste en aceptar que el éxito de hablar bien en público es hacer que los oyentes( clientes) “compren” nuestro mensaje. Es decir, que se cumpla nuestro objetivo: si queremos motivarlos, que salgan motivados; si pretendemos que apoyen nuestro proyecto, que lo apoyen. Alcanzar el objetivo del discurso significa que el auditorio lo ha “comprado”
En las próximas entregas de este curso seguiré ayudándote a que hables bien en público