CAP. 4A
Al oír los pasos, el primer ministro israelí voltea, sonríe, y saluda a cada uno de los que están llegando. Saluda al gran estratega del ejército de su nación-Nehemías-, a Esther, a los dos científicos diseñadores del escudo io-magnético, y a los integrantes del equipo personal de Nehemías: cinco oficiales científicos del ejército. Todos ellos tiene sangre judía en sus venas, pero nacieron en diferentes naciones. Sara nació en China, Daniel en Japón, Leví en Africa, David en Rusia, Rebeca en la India.
Luego de saludarlos, da media vuelta para quedar enfrente del mapa tridimensional. Mueve la cabeza reflejando preocupación, y señala a Meguido. Da unos pasos, respira profundo, se nota tristeza en su mirada. Puede palparse en sus hombros el peso de la responsabilidad de tener el destino de una nación en sus manos. Amigos, les dice, tienen la bendición de Jehová para instalar el último bastión defensivo de nuestra patria. Allá en Meguido ustedes construirán el sistema militar de defensa y ataque que es la esperanza, el futuro de nuestro pueblo. Que la sabiduría y la inteligencia de nuestro Dios esté con ustedes, y les proteja a cada paso.
Señor Ministro-le dice Nehemías-, ya está en marcha el plan “El verbo de Dios”. La fase A, que consiste en enviar quipo militar, inició hace cinco horas como usted ya sabe. Desde los cuatro comandos estratégicos israelíes, se ha enviado este equipo a través de los conductos subterráneos “Judá”, los cuales son exclusivamente de uso militar. Recuerde que estos conductos, así como también los llamados “Moisés”, son indetectables por el enemigo, porque se encuentra criogenizados y son invisibles. Estar con temperaturas bajo cero impide su rastro por calor, y ser invisibles impide la detección por sonido. Además, en Meguido ya está (también criogénicamente) el equipo necesario para instalar el sistema militar avanzado, y material para ensamblar los edificios requeridos, así como un ejército bio-militar.
La fase B del plan “El Verbo de Dios” inicia con el envío del equipo multi-especializado, que está conformado por los científicos aquí presentes, y culmina con la construcción completa del sistema militar de defensa-ataque. Allá lo esperamos señor, según el tiempo indicado.
El primer ministro se despide de ellos, y el equipo se dirige rápidamente al avión estadounidense super-invisible-el que trajo a Esther. Este avión los llevará a Meguido.