En Silicón Valley ya no son los puntocom ni los proyectos informáticos los que captan la inversión monetaria: son las ciencias de la vida, incluidas principalmente la medicina, biotecnología e ingeniería genética.
Los avances en el campo de la genética y la medicina, están modelando el futuro de las inversiones. El auge de la empresas biotecnológicas y de las dedicadas en forma general a las ciencias de la vida ha detonado en Silicón Valley.
El conocimiento del genoma humano, y las posibilidades de su manipuleo, está causando una verdadera revolución en el mundo. Hoy mas que nunca, el trabajo multidiscipinario de las ciencias se está enfocando en extraer información de la vida con fines eminentemente comerciales. Simplemente usted puede tener su propia información genética, y la de sus antepasados, al módico de precio de 399 dóllares. Existe pues, la percepción de que el dinero está en las ciencias de la vida. Y en serio, no creo que esta percepción esté equivocada. Simplemente Silicón Valley no es un lugar de tontos, y si los nerds e inversionistas están optando por las ciencias bio, créanme que las nuevas empresas de éxito surgirán de este campo.
La gran pregunta no es si las empresas biotecnológicas tendrán éxito. Es claro que lo tendrán. Los millones de dólares invertidos tendrán su amplia recompensa.
La gran pregunta es, mas bien, si los agentes reguladores gubernamentales encauzarán en forma benéfica este “boom” biotecnológico. Y tengo mis serias dudas al respecto. Como muestra un botón: en Australia, el gobierno ha permitido que se haga investigación genética en embriones humanos. Esto ha desencadenado, por supuesto, un debate bio-ético de grandes proporciones. Pero la autorización ya está dada. Y desafortunadamente, como considero que los grandes países no quieren rezagarse en esta materia, existen grandes posibilidades que también autoricen la investigación genética en embriones.
Otra pregunta, esta menos ética desde luego, es la que muchos grandes cerebros e inversionistas se están formulando: Como puedo aprovechar este auge de las ciencias de la vida para ganar millones de dóllares?? Y esta pregunta, en serio, es la que modelará el futuro del mundo.