Hay cuatro escenarios recientes que parecen marcar el fin del mundo unipolar, la terminación de la supremacía absoluta de los Estados Unidos: el escenario militar que ha probado al límite el poder de guerra estadounidense en Irak y Afganistán; el surgimiento y renacimiento de potencias mundiales como Rusia, China, India; el extraordinario desempeño de China en las Olimpiadas Beijing 2008 y el éxito espacial, que ratificaron el protagonismo de este país como potencia emergente; y el actual escenario de crisis económica Mundial (que está dañando seriamente la economía americana) que ha obligado a las principales potencias a reunirse para solucionar la crisis. Todos estos escenarios están llevando a la superpotencia americana al límite.
De modo que si Estados Unidos no se recupera rápidamente de la debacle económica, su poder militar y su autoridad en el mundo se verán seriamente disminuidos. La razón es sencilla: el binomio economía-poder militar son esenciales para ejercer control en el mundo. Y las dos partes de la ecuación son imprescindibles. Si una decae, disminuye la autoridad y poder de un país. Por tanto, si los Estados Unidos quieren seguir controlando el mundo, requieren estabilizar su economía, que a su vez incrementará su poderío bélico.
Sin embargo, parece que estamos viendo el surgimiento de un mundo multipolar, donde si bien los Estados Unidos mantendrán su condición de superpotencia, tendrán que compartir el poder con otros estados y bloques regionales. Europa, China, Rusia, India, Brasil, Irán, son algunas naciones y uniones de estas que darán balance a la distribución del poder mundial. Estados Unidos no será la única potencia. Y por tanto, tendrá que compartir el poder.
Un mundo mas asiático y menos occidental está surgiendo. Y la caída de Occidente puede ser detenida o al menos minimizada si Estados Unidos recupera la salud económica, y si la Unión Europea logra consolidarse. De todas maneras, parece que el control gubernamental irá creciendo a expensas del libre mercado.
Rusia, debido a sus recursos energéticos y poder nuclear será el regulador entre Asia y Occidente. China con su explosivo crecimiento económico, según pronósticos tendrá el mismo nivel que Estados Unidos dentro de poco tiempo. La india allí viene también.
Un mundo multipolar ya está naciendo. Y espero que mis vecinos los “gringos” se levanten de esta crisis, porque en serio, prefiero un mundo dominado por Occidente que por Asia.
Como sea, el fin de la era dominada por una sola potencia ha llegado prácticamente a su fin: para evitar esto, los Estados Unidos necesitan solucionar, y rápido, la debacle económica.