En pleno siglo XX nació en un pequeño pueblo de un país tercermundista, un genio llamado Cristiano (no el futbolista Cristiano Ronaldo, sino simplemente Cristiano, sin el Ronaldo) que desde entonces ha transitado por veredas-unas ya abiertas, otras hechas a machetazospor el-de sinuosos contornos. Porque la vida puede definirse como el peregrinaje por distintas rutas rumbo a la eternidad.
Bueno, pero ya basta de filosofar. Regresamos con Cristiano. Cuatro características han modelado su camino. La primera es evidente: Jesucristo ( el fundamento de la cultura occidental) transformó su vida a muy temprana edad y le implantó principios de vida que desde entonces han guiado su destino. Los valores cristianos son los valores de Cristiano. Unos decidieron ser narcotraficantes, otros ladrones, otros financieros, otros artistas. Cristiano optó por ser cristiano antes que nada. Y la gente le reconoce como tal. Sería el escándalo del siglo si le vieran en una función pornográfica, diciendo groserías, o robando la tienda de la esquina. No, todo lo anterior es inconcebible, porque la comunidad sabe (con ese saber instintivo y prácticamente infalible) que Cristiano es de una sola pieza, “como la túnica de Jesús”.
La segunda característica de Cristiano es que nació pobre. Sus padres le brindaron riqueza moral, espiritual, ética, pero no económica. Y claro que ser de la clase baja no es envidiable, pero Cristiano tuvo que jugar con las únicas cartas que tenía. Como diría uno de sus amigos: “ya estamos en la olla”. Si, Cristiano ya estaba en la olla, sin ser su culpa. Pero bueno, una cosa es ser pobre, y otra es dejarse vencer por la adversidad. No. mil veces no. Cristiano nunca se doblegó ante la adversidad. Creyó firmemente que si edificaba sobre la Roca (sobre los principios de Jesucristo), las recompensas vendrían.
La tercer característica es que nunca ha sido “borrego”, por la sencilla razón que utiliza su cabeza no solo para peinarse, sino también para pensar. Pone a trabajar las neuronas, y ese uso intensivo de la materia gris le permite extraer el verdadero significado de las cosas, de la vida. Crsitiano es pues un garbanzo de libra, un “cristiano de libra” diría mas correctamente. Y es claro que pensar le ha acarreado dificultades.
La cuarta característica es que sus estándares de ejecución son altos. Hace siempre lo mejor de lo mejor, y está en constante actualización. La mediocridad es su principal enemigo. Produce fruto al 100% .
Como se ve, Cristiano es especial, y su vida ha sido trepidante.
Luego continuaremos con la historia de Cristiano