Esta noche, en el cierre de la Convención Nacional Demócrata celebrada en Denver, el candidato presidencial demócrata Barack Obama brindó el mejor de sus discursos. Esta noche, Barama combinó magistralmente el sueño de prosperidad norteamericano con la dura realidad nacional e internacional. Fué capaz de inyectar esperanza en el pueblo americano, de comunicarle el sueño de la grandeza estadounidense, de venderle el concepto que el representa el fin del status quo, de estemecer los corazones. Pero también demostró que puede descender del cielo y ser práctico, que la inseguridad, la economía, y toda la problemática y retos que tiene Estados Unidos en estos momentos, es posible solucionarlos.
La gran interrogante es si el pueblo estadounidense confiará en un joven inexperto, de raza negra, que tiene sueños. O confiarán en la experiencia y pragmatismo de Mcain.