Una cosa es totalmente cierta en la victoria de Barack Obama en la contienda presidencial estadounidense: tendrá que afrontar la aguda crisis económica mundial. Es decir, como se dice en el argot popular, se sacó la rifa del tigre. Y es que la debacle económica gabacha es alarmante. Obama tendrá que encontrar la fórmula económica milagrosa que recupere la salud financiera del país más poderoso del mundo.
Según La Voz de Galicia.es, el presidente electo de Estados Unidos echará mano de gente experimentada muy cercana al ex-presidente Bill Clinton. Con esto, Obama afronta la crisis económica minimizando riesgos e integrando un equipo sólido con largo camino recorrido.
Para Obama es crítico sanear la economía estadounidense debido fundamentalmente a tres de razones. La primera es que su prestigio está de por medio. Pasando la euforia inicial de la victoria, el pueblo estadounidense le pedirá cuentas de su administración, siendo el renglón financiero el mas visible. La segunda razón es que las minorías esperan elevar su nivel de vida en el mandato del primer presidente afroamericano . Y Obama no puede ni debe decepcionarlas. La tercera razón es que la autoridad y poder militar de Estados Unidos en el mundo requiere dinero para mantenerse. Con dinero baila el perro pues, como dice el lenguaje popular. Si Estados Unidos quiere seguir mandando, debe supera la crisis económica rápidamente. De lo contrario continuará perdiendo respeto en la comunidad internacional.
Así que Obama no tiene opciones: tiene que recuperar la economía si quiere mantener su prestigio.

